Simetrías

Adolfo Gilaberte

Me enamoré de ella porque leía Música para camaleones. También porque era mayo, acababa de llegar a Barcelona y su pelo me pareció una torre oscura. La ciudad era un insecto monstruoso que te miraba desde cualquier rincón con sus ojos facetados. Así son las ciudades cuando llegas. Era el nuevo. Y ella leía Música […]