Estimada Barcelona: He estado cuarenta y tantos años contigo. Más de cuatro décadas de felicidad. Nada de celos ahora. Nos debemos una explicación, nada más. No es algo personal; no hay paralelismos entre la mujer y la amante ni nada de eso. No seamos atávicos. Sabes que siempre te adoré, pero también necesitaba echarte de […]