Bueno, pues aquí estoy otra vez, escribiéndote desde ese rincón tan mío que te enseñé. ¿Lo recuerdas? Dijiste que te entraban ganas de construir una casa igual, incluso levantar una montaña idéntica y plantar los mismos árboles, allí, en tu parcela, con tal de tener un sitio tan bonito tú también, con el sillón, la […]